La convivencia de la tierra y el mar define la esencia del carácter atlántico. La humedad, la brisa, la intensa vegetación y el terreno rocoso son claros referentes del entorno atlántico. Si queremos dotar de personalidad y estilo atlántico un espacio, deberemos considerar ciertos aspectos que realcen el carácter marítimo y acogedor de esta región. A continuación, exploramos algunos elementos esenciales para decorar un salón de estilo atlántico.
Tipos de muebles
Muebles de madera natural: Opta por muebles de madera media, clara o blanca, como el castaño, el roble o el pino, que evocan la naturaleza. Las líneas simples y diseños funcionales deben prevalecer.


Sofás y Sillones: Tapizados en colores neutros como blanco, beige o gris claro, preferiblemente en algodón o lino, para mantener la frescura y la comodidad.
Tejidos que podemos mezclar
Linos y algodones: Ideales por su textura natural y su transpirabilidad. Los tonos beige, gris y blanco son perfectos para un look fresco.
Tejidos a rayas o con motivos marinos: Cojines o mantas con rayas verdes y blancas o con sutiles motivos marinos añaden un toque atlántico.
Fibras naturales: Alfombras de yute o sisal complementan la estética costera y minimalista.

Decoración de paredes
Colores: Paredes en blanco roto o ‘greige‘ proporcionan una base neutra que resalta otros elementos decorativos.
Cuadros y fotografías: Obras de arte inspiradas en el mar, como acuarelas de paisajes marinos o fotografías de playas, aportan personalidad y carácter.
Molduras: Una pared con molduras puede crear un punto focal acogedor y son perfectas para enmarcar cuadros o decoración de pared.
Tipos de cortinas
Ligeras y translúcidas: Cortinas de lino o algodón en colores claros permiten el paso de la luz natural y crean un ambiente aireado y luminoso.
Estores de bambú o madera: Añaden un toque natural y combinan perfectamente con el estilo atlántico en su versión más rústica.
Tipos de suelo
Madera clara o banqueada: Suelos de madera en tonos claros aportan calidez y un estilo costero.
Baldosas de cerámica: Baldosas en tonos arena o con motivos suaves pueden complementar la decoración.
Complementos decorativos
Jarrones de vidrio o cerámica: Jarrones en tonos turquesa o verdes, llenos de flores frescas o ramas secas, añaden un toque natural.
Cestas de mimbre: Para almacenamiento adicional o como elementos decorativos, las cestas de fibras naturales refuerzan la decoración natural.
Lámparas: Lámparas colgantes de mimbre o con bases de cerámica complementan el estilo minimalista con un toque atlántico.
Cuadros y jarrones
Cuadros de paisajes marinos: Pinturas o fotografías con motivos marinos son esenciales para evocar el estilo atlántico.
Jarrones en tonos de mar: Jarrones azulados, verdes o en tonos arenosos complementan el esquema de colores y agregan interés visual.
Conclusión
Decorar un salón con un carácter atlántico y personalidad propia implica mezclar funcionalidad y simplicidad con elementos que evocan el mar y la naturaleza. Al elegir cuidadosamente los muebles, tejidos, decoración de paredes, cortinas, suelos y complementos, puedes crear un espacio que sea a la vez relajante, acogedor y lleno de estilo.
Síguenos para más ideas de decoración @atlanticointeriorismo o contáctanos y cuéntanos tu proyecto: CONTACTO


